RELATOS…LUIS Y LA MUJER —–El VELO

Retrato —Titulo El velo —Carboncillo

Ana Molina López

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            LUIS Y … LA  MUJER

Las estrechas callejuelas aparecían  en tramos cortos para luego esconderse entre la neblina,daba la impresión que el conjunto de casas se podía ver desde miles de  perspectivas.Llamaban mi atención los distintos aromas de flores y plantas que se acoplaban a un atardecer primaveral ,añadíendo  belleza al ambiente .Durmiendo ese otoño entre historias …                        Yo la vi. Llevaba un velo cubriendo su rostro, la mirada centrada en un solo punto ,como si estuviese observando una imagen que la subyugaba y alejaba de la realidad.Sus pasos se dirigían al jardín de las rosas,situado a unos metros del pórtico de una iglesia abandonada.Mi curiosidad era mucho mas fuerte que la propia realidad, cambié el rumbo y abandone por un instante los libros en el hueco oscuro de la vieja  ventana,de una casa inhabitada .La seguí buscando entre  las sombras…mis pasos se agilizaban evitando las luces , el anochecer se mostraba algo frió .Tratando de no perder ningún detalle seguí sus movimientos sinuosos al andar .Su estilo,el  modo de vestir y sus formas definían a una mujer de otra época,tanto que incluso llegue a pensar que todo formaba parte de mi imaginación. Se sentó en un banco frente al jardín, sus manos sobre su regazo parecían moverse lentamente al compás de unas palabras ininteligibles, que llegaban a mis oídos como susurros ,mientras el viento abanicaba las hojas de los arboles.El anochecer me hizo regresar a casa obsesionado por el misterioso personaje.Una atractiva mujer que no pertenecía a este presente. El sonido del despertador me hizo saltar de la cama como si tuviese un resorte ,sin pensarlo dos veces  fui a buscarla para afrontar mis dudas…ya encontraría  la forma de acercarme a ella.Acelere el paso al ritmo de mis pensamientos…recorrí las calles del pueblo hasta llegar al jardín de las rosas, todo era un desierto ,el vacío de la plaza solo lo llenaba el recuerdo de ella en mi mente; eran las nueve menos cuarto de la mañana, el reloj me invitaba a seguir el ritmo de mi vida. Sin mirar atrás salí de la  pequeña explanada ,tan aprisa que tropecé con algo , recogiendo mis libros desparramados por el suelo  ,mire hacia arriba, el color azul del cielo era claro ,la brisa del agua traía aromas de diferentes flores…Fue entonces cuando me tope con ella ,la mujer del velo, pero…increíble. Era una estatua de bronce.Me asome al estanque, que me devolvió mi propia imagen llena de desilusión .

       Ana Molina

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